viernes, 7 de enero de 2011

el camino que lleva a Belén

La última excursión de este semestre antes de volver a casa por Navidad fue al parque nacional de White Sands, que está en el propio estado de New Mexico, de camino hice una parada en Elephant Butte, un lago muy popular por aquí y es que es lo más parecido a la playa que hay sin tener que pegarte 12 horas en coche... Esta excursión es obligada para todo aquel que esté en el estado de New Mexico. 
Buscando el acceso al lago, por error el conductor, en este caso era conductora, entró en un camping, así que dimos media vuelta, desde lejos vi como un hombre venía corriendo hacia el coche, pensé que quería explicar algo... pero no venía a echar una bronca por nuestro “supuesto” exceso de velocidad, que lo dudo bastante, diciendo que no se podían hacer carreras... desde tan lejos que vino a la carrera el abuelo para quejarse de la velocidad sin tener razón? que gente.
Elephant Buttle es un lago que sin haber sido escenario de ninguna película lo hemos visto mil veces en comedias norteamericanas los embarcaderos, las lanchas casi hasta el paisaje me es familiar.


Casi llegando al parque nacional pasamos por un puesto de control de pasaportes, sí por el sur de EEUU hay varios puestos de estos, volviendo de California por Fall Break también pasamos otro, la cercanía ya con la frontera mexicana junto con una importante base militar, donde por cierto están construyendo el primer aeropuerto interespacial del mundo (estos americanos son la hostia!!!). hace que se pongan más estrictos con la seguridad.


 El parque es una pasada, es una imagen totalmente surrealista tanta arena blanca fina, además cada vez había más y pasaba de estar en la cuneta de la carretera y invadirla por completo.





 Puede que no sea el parque nacional más bonito, pero sí uno de los más originales y divertidos, se puede comprar trineos en la tienda de entrada para luego tirarte las dunas cuesta abajo, es algo que recomiendo a todo el que vaya, te lo pasas en grande. Después de tirarme bastantes veces con el trineo, hacer un ángel y sacar fotos tocaba volver para Albuquerque. 
Una prueba de que en América se tiene distinta mentalidad en lo referido al coche es este propio viaje, ya que White Sands está a 3 horas y media de Albuquerque por lo que nos pegamos 7 horas de viaje para estar unas horillas en lo que era la propia excursión. Vamos para rato hacemos eso en España. Durante todas estas horas fuimos escuchando la radio, a lo largo del vaije cambiamos de cadenas, en uno de esos zappings descubrimos una emisora que se dedicaba a poner 24 horas villancicos convirtiéndose el que titula esta entrada en la canción del viaje.

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