Sí, fuego. Es el título perfecto para esta entrada porque ya lo dice todo. Ayer estabamos todos en paz y armonía en nuestra residencia cuando de repente nos tuvieron que evacuar por un incendio en la residencia. Ya adelanto, y como os imaginareis que estoy perfectamente y mi habitación también está intacta.
Yo había pasado los dos últimos días pocho así que me fui pronto a la cama, como hacia las 8 de la tarde, porque estaba verdaderamente cansado y encima hoy me toca un día muy ajetreado. Yo creo que me encontraba en la fase esta de sueno profundo, cuando empezó a sonar la alarma de incendios. La gente que me conoce sabe que puede pasar un camión por encima y que yo no me entero, pero esa alarma amigos imposible ignorarla. Bueno es que no podeis imaginaros el volumen de ese cacharro, vaya ni cuando estás en una discoteca. Encima los berridos eran cada segundo y para poner la guinda al pastel emitía flashes de luz. Yo no he visto nunca una cosa igual.... Esta alarma es muy efectiva porque cuando se pone a funcionar es tan desagradable que te entran ganas de salir corriendo.
Bueno, pues eso ahí estaba yo medio sobao que no sabía que hora era, con la alarma esta, parecía surrealista... Era tan hardcore que por un momento pensé que seguiría sonando, esto no podía estar pasando. Luego creí que habría sido alguien fumando en la habitación, o que se les habría quemado algo cocinando, a mi ya me pasó el verano pasado en Londres... Pero en el momento en que se oía a todo el mundo correr y aporrear a las puertas, incluida la mía, gritando fuego, me di cuenta que la cosa iba en serio.
En ese momento pensé qué me cojo? El ordenador y el pasaporte. Salí pitando de la habitación y cuando llegué a la calle un montón de gente indicándonos hacia donde teníamos que ir. Yo iba totalmente grogui, de hecho ni se me ocurrió mirar al edificio para ver lo que pasaba. Para anadir una nota desagradable estaba lloviendo, sí aquí llueven 10 días al ano, pues aller tocaba. Nos metimos en una zona del restaurante de la uni que está muy cerca. Nos sentamos en una mesa grande y yo seguía dormido, también me di cuenta que prácticamente todos íbamos en pijama y habíamos cogido el portátil, al menos no era el pardillo. Como era de esperar todo el mundo hablando super agitado con mogollón de adrenalina, bueno todos menos yo. Hablando medí cuenta que al lado del pasaporte tenía la cartera con las tarjetas y el dinero, seré tonto, en ese momento recé porque no se quemara mi habitación porque si lo hacía no tendría nada de dinero y conseguirlo no iba a ser tarea fácil.
Una hora y pico después nos avisaron que podíamos regresar, afortunadamente la casa en la que yo vivo estaba perfecta. La residencia está dividida en seis casas pero están unidas en bloques de 3, y hay unos pasillos que nos conectan unas con otras... De hecho, tenía tanto sueno que no miré nada, mejor dicho que no fui a cotillear a ver que se había quemado, a quién, etc.
En definitiva, a mi y a los que conozco no nos pasó nada, a parte de sufrir todo el jaleo este, y tenemos todo perfecto. Y como yo estaba totalmente dormido no me enteré de casi nada, ni me asusté, ni pasé miedo, vaya todo ventajas!
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