El pasado mes de noviembre aproveché un par de fines de semana para hacer alguna que otra excursión sin salir del estado como Jémez, Santa Fé o Taos. Y es que aunque Nuevo Mexico no sea de los estados más famosos tiene cosas muy interesantes como el edificio, la iglesia o el asentamiento humano más antiguo de Estados Unidos. De hecho es el estado de EEUU con más lugares declarados Patrimonio de la Humanidad. La verdad es que toda esta palabrería es muy bonita y te puede dejar hasta impresionando pero la realidad es bien distinta, durante estos meses me he dado cuenta que Europa es verdaderamente el viejo continente.
En este país no sueles ver nada que sea anterior al siglo XX. Cuando tienen algo más antiguo lo guardan como oro en pano, lo cuidan con todo su amor, esto significa que se encargan de hacer buen negocio e intentar sangrarte por todos lados. Lo peor de todo es que lo que vas a ver son edificios de adobe que si ves varios juntos te va a parece una zona chabolista, es el caso del Pueblo de Taos.
Este sitio es el asentamiento más antiguo de Estados Unidos, poblado por una tribu india que sigue viviendo a la antigua usanza. Esta gente vive del turismo así que te sacan todo lo que pueden. Para empezar hay pagar entrada por ver algo que se puede ver gratis en Marruecos o incluso en las afueras de Sevilla o Madrid, es decir, un pueblo lleno de chabolas, calles de tierra y un riachuelo, la cosa no se queda ahí, también hay que pagar por cada cámara de fotos que metías en el pueblo. Y lo peor es que en algunos sitios como la iglesia, sí un poblado indio con iglesia, no te dejaban sacar fotos, había calles que estaban prohibidas para turistas... enfín todo muy fuerte bajo mi punto de vista.
Sin embargo, conforme vas estando más rato empiezas a ver todo distinto, lo mejor es ponerte a hablar con alguien de allí un rato, quien dice un rato dice alguna hora, un nativo americano me pilló por banda y me contó prácticamente toda su vida (con deciros que me tuvo que se cayó porque cerraban el pueblo a los turistas), lo cual me hizo aprender muchas cosas sobre los indios. No sé si era por la magia india o qué pero en este sitio se respiraba en el ambiente algo muy especial nunca había sentido algo así, podría describirlo como paz, tranquilidad pero era mucho más que eso, no sé, no puedo explicarlo muy bien con palabras. Además mucha gente se dedica a hacer artesanía, las cosas que hacen es Arte con mayúsculas, era impresionante la dificultad, lo elaborado y la belleza. No pude comprar nada por los elevados precios que tenía todos, aunque he de decir que comprendo que sean tan altos. Yo me enamoró una pluma india, la mítica que todos hemos visto, que tenía pintada en un lado una manda de búfalos corriendo delante de las montanas que se ven desde el poblado. Me quedé con las ganas de llevarmela.
 |
| Un horno |
 |
| una calle cualquiera |
 |
| la Iglesia es el edificio más reciente es del siglo XIX |
Siento no poder ensenar muchas más fotos porque de la artesanía no te dejaban sacar fotos y a los indios hay que pedirles permiso para sacarte una foto con ellos. A pesar de que, como ya hecho antes, te cobraban por cámara, en concreto 6 dóllares.
Más adelante intentaré publicar una entrada sobre Santa Fe y Jemez contádote lo que vi, lo que me pareció y alguna que otra anécdota.